CONSPIRACIÓN
Metida entre las hojas
hay una señal
señales de una sociedad del autoengaño
debes quitar
la lámina brillante del pitido
cerciorarte de que
el ojo que vigila
desde cualquier
ángulo, no es a ti
a quien vigila
si no, da igual
correr el riesgo
proseguir la labor
dibujar una curva de apariencias
recorrer pasadizos de nuevas tentanciones
hacer que lo que tienes
sea de nadie
pasar, nada más fácil
desapercibido
y zambullirte en el naufragio.
Una vez emergida la cabeza
y presto a navegar
como uno más para salvarte
sentir de alguna forma
la diferencia, y al fin
caer en una mesa de café
y dejar que la mente en blanco
rellene los espacios nuevamente.
6