EL CORRER DE LOS DÍAS
Al regresar a casa, en la noche
preguntas desganado cómo ha ido.
Te cuenta poco a poco con palabras
los hechos sucesivos -monótonos- del día.
"Nada nuevo" te dices, y después
eres tú el que cuenta
lo insustancial que corre por la calle,
los pasos de tus pies y los relojes.
"Nada nuevo" se dice, y no es poco.
En la cama soñáis cada uno un sueño,
donde hay otras canciones
de humo compuestas
y desperdicios de otros cuerpos:
otra vida -o la misma- diferente.
Al despertar un beso: "Buenos días".
"A ver si hoy no tienes un mal sueño".
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