LO QUE SOMOS, 1

A E. Milán
Aunque la vida se nos preste
y nunca sea nuestra
y siempre de otro u otros
aunque las muchas formas que la pueblan
puedan ser parte
de lo que con angustia
somos sin querer, y
aunque los restos del naufragio
al fin y al cabo
nunca vayan a ser para nosotros:

tal vez -mientras- podamos
soñar, pensar, sentir, quizá
elucubrar,
como si ahora -digo
en estas prosas-,
que hay una cosa -sí- que nadie
se la pueda apropiar
porque es sólo y exclusivamente nuestra
-mía:
nuestra capacidad de errar.

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